La enseñanza online es un ejemplo de cómo puede existir universidades sin bibliotecas. No es mal argumento, sin embargo olvida el blogfesor que precisamente quien se decide a realizar una carrera virtual es porque tiene unas habilidades tecnológicas y están tan alfabetizados en información que saben lo que buscan y dónde encontrarlo. Que éstas suelen ser carreras de fuerte componente tecnológico y eminentemente prácticas, que los conocimientos que se necesitan son básicamente muy actualizados, y por tanto más proclives a ser encontrados en Internet que por ejemplo, conocimientos (fiables, creibles, acreditados) de índole histórica o humanística.
Sin embargo, polemizar. precisamente porque quien esto suscribe ve complementarias bibliotecas e Internet, y en ningún momento se trata de elegir uno u otro medio. Un profesor de Historia no tiene las mismas necesidades que uno de Informática o de una Ingeniería, por ejemplo.
Hay quien dice que la alfabetización informacional no es importante, ya que no es demostrable que estas habilidades sirvan para algo. Es probable que cuando uno las tiene, no le parezcan importantes, pero buscar trabajo, conseguir un viaje a otro país a precio de metrobus o conocer a la mujer (o al hombre) de tu vida me parecen argumentos suficientemente importantes como para enseñar a la gente a buscarse las castañas por sí mismas en la Red.
La biblioteca, sin olvidar sus funciones tradicionales, debe ofrecer también estos servicios; pensar en Internet como la más grande herramienta de información y de conocimiento a nuestro alcance, y como un medio complementario, no como una amenaza.
Por desgracia, la imagen de un bibliotecario buscando información en Internet y ofreciendosela al usuario no es una imagen comun en el imaginario colectivo, y de ahí estas extrañas contraposiciones y debates ciertamente estériles. Desde luego, cuando publiqué el post anterior, la idea no era comparar sino mostrar el valor de las bibliotecas para un usuario medio y como servicio imprescindible de una universidad cualquiera.
Perdón por la extensión y por las ideas inconexas de este post, pero es que, aunque los barriles de Biblioteconomía ya no son lo que eran años atrás, al día siguiente siempre queda algo de huella.
LA AUSENCIA DE CONTROL DE CALIDAD
Efectivamente, la INTERNET no tiene control de calidad, cualquiera de nosotros puede publicar lo que estime conveniente, sin tener que pasar por un comite editorial, es decir sin control de calidad. Si usted, al igual que en INTERNET, publica en formato impreso, autoeditandose tambien lo hará sin control de calidad. Por cierto, esta la posibilidad que usted publique bajo control editorial, ya sea en INTERNET como en impreso. Así que, en la estrategia de búsqueda hay que tener conciencia al momento de elegir la información.


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